Suspensión de clase…
El pasado miércoles, en la clase del diplomado que estoy a punto de concluir, se presentó un conflicto en el grupo. Lo que a mi parecer (y de algunos más) era un módulo muy interesante y con bastante luz, gracias a la experiencia del instructor, para otros pareció ser una clase que ameritó solicitar sustituir al profesor, el argumento fue que no iban a una clase para que el profesor estuviera leyendo las diapositivas. A varios nos pareció una petición ridícula, dado que el “protestante” desde la primer clase demostró una actitud indiferente, platicando, saliendo del salón, hablando por teléfono, e incluso comentó que él tenía más experiencia que el mismo instructor ¡!.
Mi punto de vista y mi inconformidad se hizo presente, en primer lugar porque el vocero dijo que hablaba por todos, lo cual evidentemente no fue así, tan es así que otra persona me hizo segunda. Los demás solo asentían o negaban con la cabeza y otra compañera opinó que ese asunto debía arreglarse con los coordinadores del diplomado y no con los alumnos ¡!
Al día de hoy no hay una solución al conflicto presentado dado que recibimos aviso de que hoy la clase se suspendía.
Creo que será una verdadera lástima si nos cambian al instructor, quien es una de las personalidades más reconocidas en la materia (Continuidad del Negocio y Recuperación en caso de desastres).
Dejando de lado el conflicto, en mi haber profesional, he tenido la oportunidad de “vivir” el tema en varios momentos, inicialmente como auditora que era una visión inicial y la verdad muy corta, posteriormente, en mi anterior trabajo, de alguna forma como coordinadora y encargada de mantener vigente el plan, con una visión diferente pero sin duda con muchas carencias.
Como conclusión… no me gustaría que llegue el día en que yo tenga la creencia de que lo sé todo en mi ámbito profesional, al contrario, siempre quiero tener la actitud y necesidad de aprender más. Si algún día ocurriese lo primero, agradeceré que ame bajen de mi nube…