Tío Nico...
Desde que lo recuerdo, siempre fue una persona carismática y como se dice cuando no se sabe como describir a ese tipo de personas, "con mucha personalidad".
El primer recuerdo que tengo de él es visitándonos en casa, él estudiaba en el seminario en Lomas Verdes y de vez en cuando él venía a saludar.
Recuerdo haber asistido a algunos eventos de sus estudios y recuerdo que el seminario era un lugar muy agradable, a veces coincidiamos con mis primos, hijos de una hermana de mi papá.
Cuando ya era sacerdote, recuerdo que siempre se daba su tiempo para visitarnos cuando ibamos al pueblo y aunque fueron pocas ocasiones, también nos visitó después en casa.
Solo tengo recuerdos muy gratos de él. Siempre tenía una broma, un chiste o un comentario que nos hacía reír.
Su muerte fue repentina y por lo mismo, en mi caso el pesar de alguna forma u otra lo he i
do sintiendo y aún cuando hay anecdotas graciosas, no puedo evitar sentirme triste.
Recuerdo que cuando yo tenía alrededor de 3 meses de embarazo (de Iván), aún cuando yo no le había dicho nada él ya lo sabía, en aquel entonces yo mencioné que se me antojaba probar la fruta de horno, que es un pan que hacen en Yuriria, pues me habían dicho que era muy rico, por lo que sin pensarlo más, tomó las llaves del auto y me dijo, "pues vamos a Yuriria" y sin más subimos al auto con él algunos de mis hermanos, Lupita y yo. No se me hizo cumplir el antojo pues no encontramos un solo puesto, a cambio de eso, disfrutamos de una breve pero agradable caminata por las calles del lugar.
Hay tantos detalles que por su sencillez, se quedarán para siempre en mi memoria y él en mi corazón. Hasta siempre Tío Nico.
Desde que lo recuerdo, siempre fue una persona carismática y como se dice cuando no se sabe como describir a ese tipo de personas, "con mucha personalidad".
El primer recuerdo que tengo de él es visitándonos en casa, él estudiaba en el seminario en Lomas Verdes y de vez en cuando él venía a saludar.
Recuerdo haber asistido a algunos eventos de sus estudios y recuerdo que el seminario era un lugar muy agradable, a veces coincidiamos con mis primos, hijos de una hermana de mi papá.
Cuando ya era sacerdote, recuerdo que siempre se daba su tiempo para visitarnos cuando ibamos al pueblo y aunque fueron pocas ocasiones, también nos visitó después en casa.
Solo tengo recuerdos muy gratos de él. Siempre tenía una broma, un chiste o un comentario que nos hacía reír.
Su muerte fue repentina y por lo mismo, en mi caso el pesar de alguna forma u otra lo he i
do sintiendo y aún cuando hay anecdotas graciosas, no puedo evitar sentirme triste.Recuerdo que cuando yo tenía alrededor de 3 meses de embarazo (de Iván), aún cuando yo no le había dicho nada él ya lo sabía, en aquel entonces yo mencioné que se me antojaba probar la fruta de horno, que es un pan que hacen en Yuriria, pues me habían dicho que era muy rico, por lo que sin pensarlo más, tomó las llaves del auto y me dijo, "pues vamos a Yuriria" y sin más subimos al auto con él algunos de mis hermanos, Lupita y yo. No se me hizo cumplir el antojo pues no encontramos un solo puesto, a cambio de eso, disfrutamos de una breve pero agradable caminata por las calles del lugar.
Hay tantos detalles que por su sencillez, se quedarán para siempre en mi memoria y él en mi corazón. Hasta siempre Tío Nico.
En la imágen: tío Nico, mi hermano Poncho y mis hijos

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